En los primeros años de colegio, Jeanette Moenne Loccoz, era muy tímida, pero de a poco pasó a ser una de las líderes del colegio, caracterizándose por su extroversión y capacidad para reírse de sí misma.
A los 17 se fue a vivir sola y desde ahí se convirtió en una mujer independiente y ahorrativa, características que conserva hasta el día de hoy.
Al salir del colegio no sabía qué hacer. Comenzó la carrera de Contador Auditor, pero a pesar de ser una alumna relativamente buena decidió congelar los estudios a los tres años, descubriendo en esos tiempos que lo que realmente le gustaba era la psicología. Pensó en cambiar de carrera, pero de casualidad entró al a la televisión.
Actualmente está sumida en el mundo de las tablas y en su primer año de Psicología en el UNIACC. Tiene dos hijas y mundo de historias por contar.
Aunque Jeanette tiene sólo 35 años ha vivido muchas y hondas experiencias. Quizás la más fuerte ha sido la muerte de su primer marido y padre de su hija mayor, dolor que la llevó a enfrentar el sufrimiento con estoicismo y entendiendo que la vida es un regalo con el que no hay que jugar.
Por eso es capaz de entablar una conversación y una entrevista desde la empatía y el cariño por el prójimo, con una dulzura extrema y una inteligencia emocional profunda.